SOMOS UN CONCILIO INCORPORADO Y RECONOCIDO POR EL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTE AMÉRICA.
Debido a la gran comisión que nos dejó nuestro Señor Jesucristo en Mateo 28:18-20, y para establecer un sistema de trabajo bien organizado, para el buen funcionamiento de nuestra Iglesia; la cual también nos indica el orden a seguir ya sea en las Iglesias de orden doméstico o en el extranjero. Reconociendo también que las leyes cambian en los diferentes países, se harán los arreglos necesarios, siempre que no sean en contra de nuestra fe.
Nuestra Constitución debe ser respetada al pie de la letra puesto que ha sido escrita no solo por causa del orden divino de DIOS, sino también porque la ley civil de todos los países lo exigen; y para dar cumplimiento a lo exigido por la palabra de DIOS en 1ª Corintios 14:40, y a las autoridades civiles, Tito cap. 3:1. Esta Constitución debe respetarse porque ha sido revisada y aprobada por el cuerpo ministerial de nuestro ministerio, por el cuerpo ejecutivo, y por las autoridades civiles de los Estados Unidos de Norte América.